miércoles, 11 de marzo de 2015

Kenia Gascón

L
a televisión te enseña a dominar las emociones a tu antojo, el cine es magia y el teatro pura catarsis al tener al público contigo”. Pero no solo se ha desarrollado en los tres medios, también ha demostrado su talento como cantante y escritora. Hablamos de la polifacética Kenia Gascón, una mujer tan volcada en su trabajo que incluso ha llegado a renunciar a ser madre: “Un hijo requiere dedicación y un tiempo que yo no tengo”.

 Hija de la actriz Tara Parra y hermana del compositor David Gasca, Kenia vino al mundo el 10 de marzo de 1965 en México D. F. A la edad de 5 años se subió a las tablas con ‘Pedrito y el lobo’.

 Poco después integró el cartel de una nueva obra, ‘El cerco de Numancia’. Al mismo tiempo, inició su educación musical tocando la guitarra. Siguió con la flauta, acordeón, saxofón…

 Tiempo después debutó en televisión con ‘Los niños pensamos’. “Nunca me planteé ser actriz porque, simplemente, siempre lo fui”, asegura.

 De niña actuaba para divertirse y pensaba que llegado el momento haría una carrera de ciencias, pero el destino tenía otros planes: “Terminado el colegio, me vi en la tesitura de decidir mi futuro y opté por el arte, pues ya formaba parte de mí y supe que jamás podría dejarlo”. Fue así como ingresó en la escuela de Dimitrio Sarrás y después en Televisa.

 En 1983 se matriculó en la Facultad de Letras Inglesas y luego se diplomó en escritura.

 De enfermera en ‘Los años difíciles’ paso a ser madre de Ludwika Paleta en ‘Carrusel’, novela que grabó en 1989 y que precedió a ‘Alcanzar una estrella’. Tres papeles que la hicieron popular.

 “Fue una etapa de mi vida muy bonita, pero a la vez difícil e intensa. Era bella, pero tenía que demostrar mi talento. Muchas amigas actrices me envidiaban porque yo había tenido esa oportunidad y tuve que lidiar con malos tratos y con la soledad. Pero lo que no mata fortalece”. Y así fue…

 En 1991 cambió de registro y se convirtió en la mala de sus siguientes telenovelas: ‘Muchachitas’, con Alejandro Camacho…, ‘Triángulo’ y…

 … ‘Marimar’. “Me encanta interpretar villanas y a mujeres de carácter fuerte . Además, creo que me van de maravilla”, ha comentado.

 En la década de los 90 también tuvo cabida el cine con títulos como ‘La ley de las mujeres’, ‘Bésame en la boca’ o ‘Memoria baldía’, entre otras.

 Con la llegada del nuevo siglo cumplió un sueño con la publicación de su primer libro: ‘La pasión de un demonio’.

 Igual de emocionante fue llevar a escena el espectáculo Mi voz: “Creo que es justo para mí poder sacar esa parte musical que llevo dentro y que, honestamente, no se me da mal”. Un montaje donde tiene cabida la música e incluso críticas a programas de corazón. 


 En 2009 sacó a la venta su segundo libro, ‘Gramática erótica’: “Hablo de violencia familiar y de erotismo desde una perspectiva diferente a lo acostumbrado. Llevo meses enfocada en este proyecto de crecimiento intelectual y siento que es el mejor momento de mi vida”.

 También influyó en su crecimiento el devenir de su vida sentimental. Y esta fue la que desató la polémica, cuando en 2010 hizo pública su homosexualidad al hablar de su relación con Andrea Vincze.


 La emoción se desvaneció en 2013, cuando salió a la luz que su novia se había enamorado de otra mujer. 
La actriz se volcó en el trabajo y terminada ‘La patrona’…

 … se sumergió en las grabaciones de ‘Hombre tenías que ser’, con Ivonne Montero.


 Terminó el trabajo el año pasado, coincidiendo con el estreno de la obra ‘El camerino’, escrita, dirigida y protagonizada por ella.

 Kenia Gascón, a sus 49 años, se siente satisfecha con su trabajo, que ha sido y es su vida: “Dios me ha dado la oportunidad de ser popular, pero como mujer madura ahora quiero tener más prestigio que fama”.







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