lunes, 26 de enero de 2015

Jonathan Montenegro

H
e aprendido la importancia de creer en uno mismo y de ponerse metas. Soy rígido y amo el arte, por eso, cuando decido emprender algo, es para hacerlo bien. Odio la mediocridad”. Al margen de lo profesional, Jonathan Montenegro afirma que por encima de todo hay que trabajar en ser buena persona. Pero a lo largo de su vida hay quien ha puesto en duda esta virtud…


 Vino al mundo el 11 de mayo de 1977, en Virginia, Estados Unidos, aunque después se fue a vivir a Venezuela.

 Su infancia estuvo marcada por la muerte de sus padres, quedando bajo la tutela de su abuela y su tía, una bailarina de ballet por quien sentía admiración. Tanto que enseguida se despertó en él una irrefrenable inquietud artística: “No dejaba de decir a mi abuela que quería ser actor”.

 Finalmente, la convenció y pudo presentarse a varios ‘castings’ de Venevisión. Así, en 1984, logró su primer papel en un ciclo sobre el escritor venezolano Rómulo Gallegos. Ese año debutó en las telenovelas con ‘Rebeca’.

 En 1985 participó en ‘La intrusa’, se inició en el teatro con ‘El fantasma y el botín escondido’ y también en el cine con ‘Más allá del silencio’, a la que siguieron ‘De mujer a mujer’ y ‘Cuchillos de fuego”.


 
Fue ‘La dama de rosa’, en 1986, la novela que definitivamente le otorgó el reconocimiento como actor.

 Su popularidad lo llevó a emprender nuevos proyectos teatrales y cinematográficos, además de prestar su imagen para diversas campañas publicitarias.

 En 1990, año en que participó con Antonio Banderas en la cinta ‘Terranova’, se inició como cantante en el grupo infantil Menudo. Un año más tarde dejó la formación y se volcó en la actuación.

Tras su participación en un capítulo de ‘Decide mi vida’ y la novela ‘Dulce ilusión’, en 1993, hizo un paréntesis para descansar y dedicarse  a sus amigos , además de aprender inglés en EE. UU.

En 1996 retomó la profesión, convertido en un hombre más maduro. Una nueva etapa donde lo vimos en novelas como ‘Contra viento y marea’ o ‘Mis tres hermanas’, tras la cual se marchó a Nueva York a estudiar dirección de cine.


 En 2002 regresó y se sumergió en las grabaciones de ‘Juana, la virgen’, durante las cuales inició un romance con su compañera Juliet Lima. Poco después se casaron y tuvieron una hija: Antonella. Rompieron en 2006.


Al año siguiente se enamoró de otra de su compañeras de reparto en ‘Voltea pa’ que te enamores’: Patricia Schwarzgruber, con quien no dudó en volver a casarse en 2008. Fruto de su amor nació su segunda hija: Sophia.

 Y como si la historia se repitiese, tres años después anunció su divorcio, tras ser acusado de violencia doméstica por parte de Patricia. “Es fruto de la desesperación. Jamás maltrataría a una mujer y, además, es y será la madre de mi hija siempre”, aclaró el actor.

 Meses después inició otra relación con la actriz Yelena Maciel, a quien también conoció trabajando en la obra ‘La fiesta del fin del mundo. Fruto de su matrimonio nació Emily Victoria.


 En ese tiempo grabó ‘Libres como el viento’, basada en la novela de Rómulo Gallegos, ‘Una brizna de paja en el viento’. Laura Chimarras fue su compañera.

 En 2012 participó en ‘Mi ex me tiene ganas’, nombre que podría dar título a su vida pues, volvió a protagonizar otro escándalo tras su tercer divorcio en medio de duras acusaciones de maltrato e incumplimiento de sus obligaciones como padre.


 Él lo desmiente con la misma rotundidad con que afirma que jamás se casará de nuevo: “Solo creo en el amor por mis hijas”.



En el teatro

Jonathan se mueve sobre las tablas como pez en el agua. Entre las numerosas obras que ha representando están ‘Divorciémonos, cariño’, con Jean Carlo Simancas, Luis Gerónimo Abreu y Claudia La Gatta, entre otros.


 Anastasia y la princesa Kira’, junto a Emma Rabbe y Astrid Carolina Herrera.

 Yo con mi arte tengo’, donde tiene por compañeros a José Luis Useche, Erika Schwarzgryber y Roberto Messuti.

 En ‘Se abrió la jaula’ trabajó de nuevo con Jean Carlo Simancas y José Luis Useche.





 FOTOS







Jonathan Montenegro 

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