lunes, 12 de mayo de 2014

Osvaldo Benavides

"Me gusta escribir, actuar, dirigir y la música”. Aunque lo conocemos sobre todo en su faceta de actor, poco a poco se ha ido abriendo camino en cada una de estas disciplinas, sus grandes pasiones, en el terreno profesional. “No me gusta quedarme estancado ni esperando a que me llamen, por eso quiero generar mi propio trabajo”, explica Osvaldo Benavides, que nació el 14 de junio de 1979, en México.

Desde muy pequeño sintió gran admiración por todo lo que tenía que ver con las cámaras y los escenarios. Tanto es así que con solo 9 años dio sus primeros pasos en el mundo de la publicidad: “Mi primer trabajo fue como modelo para un anuncio en una revista, y supe enseguida que ese era el camino que quería seguir en mi vida”.

Años más tarde demostró sus dotes como actor en el teatro haciendo pequeños papeles, gracias a los que adquirió las tablas suficientes para dar la talla en 'El abuelo y yo', novela que grabó a los 13 años y que supuso su debut en el género. Compartió créditos con actores de renombre hoy en día, como Diego Luna y Gael García Bernal.

En 1995 se sumergió en una nueva historia, 'El premio mayor', que precedió a 'María la del Barrio', donde su papel de Nandito le catapultó a la fama. Se alzó con varios reconocimientos y, sobre todo, se ganó el respeto y cariño del los espectadores: “Guardo muy buenos recuerdos de aquel trabajo, entre otras cosas porque marcó un antes y un después en mi carrera como actor”. 

Tras este éxito, no tardó en llegar a sus manos el siguiente papel: Lazarito en 'Te sigo amando', que grabó a lo largo de 1996 y donde dejó patente que ya no era un niño. Tenía casi la mayoría de edad. Dos años más tarde se involucró en la telenovela 'Preciosa' y, además, se estrenó en la gran pantalla con 'La primera noche'. En 1999 haría la segunda parte de esta cinta.

Con la llegada del nuevo siglo se sumó al elenco de la película 'Por la libre', además de grabar la novela 'Locura de amor'. Y ese fue el estado que experimentó cuando conoció a una joven que respondía al nombre de Tatiana, con quien comenzó a salir a principios de 2002. “Para mí, mi pareja ha de ser, ante todo, mi cómplice, como si fuera un amigo, pero en mujer”.

Telenovelas: 'Lo que la vida me robó'

Su personaje era el de Dimitrio Mendoza Gianciti: "Es un hombre muy egocéntrico y egoísta capaz de hacer daño a los demás si de esta manera puede lograr sus propósitos”. En 'Lo que la vida me robó' compartió créditos con Daniela Castro, Angelique Boyer, Sebastián Rulli, Rogelio Guerra, Sergio Sendel, Eric del Castillo, Lisset, Margarita Magaña, Francisco Gattorno, Grettell Valdez y Ana Bertha Espín, quien le hizo la vida imposible 
en 'La que no podía amar'.
 

'Locura de amor'

Las grabaciones de 'Locura de amor' comenzaron 
en el año 2000, en Querétaro, México. Está basada en 'Dulce desafío', novela producida también por Televisa en 1988. La novela se iba a llamar 'Adorable rebeldía', pero terminado el rodaje se cambió el título por 'Locura de amor'.
 
 

'Preciosa'

Mientras 'Girando en el 
tiempo', cantada por Irán Castillo, 
es la canción que abre la telenovela, 
'Preciosa', interpretada por Eduardo Antonio, 
es el que pone fin a cada capítulo.

'Te sigo amando'

Se grabó en algunas de las ciudades más bonitas de México, como  Guanajuato, Puerto Escondido, Veracruz o Tuxtepec.
Fue un reto. “Lazarito exigía mucha preparación. Me prestaron un vídeo y acudí a una institución que se dedica a ayudar a personas con problemas”.

 

'María la del barrio'

Las grabaciones tuvieron lugar en México, entre 1995 y 1996.
Compartió créditos con Thalía, su madre en la historia, Fernando Colunga, Carmen Salinas, Ana Patricia Rojo, Itatí Cantoral y Ludwika Paleta, entre otros.
 

Su último trabajo: 'Cloroformo'

Uno de sus últimos trabajos fue 'Cloroformo': “No me costó
dar vida a un boxeador porque llevaba meses practicando este deporte, pero desde que hice la serie entreno aún más”.
 
 

En el cine: 'La primera noche'

Debutó en 1998 con 'La primera noche', a la que le siguieron '
Por la libre', 
'Piedras verdes' 
y 'Un mundo maravilloso'.
 

'Me late chocolate'

En 2013 rodó 'Me late chocolate' y, en Nueva York, 'El cielo es azul', junto a Miguel Rodarte y Stephanie Sigman: “Es mi primera película en Estados Unidos y si me abre las puertas de Hollywood, perfecto, pero no me quita 
el sueño”. 
Su última cinta es La verdad sospechosa, 
una polémica historia donde además de ser protagonista debuta como productor.
 

El teatro: 'Las obras completas de William Shakespeare'

“En el teatro sientes la aceptación o el rechazo del público inmediatamente. Los espectadores forman parte de la obra y esa manera de interactuar es maravillosa”. Así habla de su pasión. Lleva años subido a las tablas donde hizo 'Las obras completas de William Shakespeare', una bula sobre muchos ámbitos de la sociedad de hoy.
 

'Todos eran mis hijos'

Entre las piezas de más éxito que ha protagonizado están 'Todos eran mis hijos', donde comparte escenario con Diana Bracho.
 

'Un hombre ajeno'

También estuvo en '
Un hombre ajeno', junto a Adrián Vázquez yJosé María Yazpik.





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Osvaldo Benavides 

Stephanie Cayo

L
a chica de la sonrisa perenne. Así la definen en su país, Perú, donde nació el 8 de abril de 1988.

Pero además de este gesto cautivador, la pequeña Cayito, como la llamaban de niña, tenía una clara inquietud artística, alentada por sus dos hermanas mayores, Fiorella y Bárbara, cantantes y actrices.

“Empecé haciendo publicidad cuando tenía 3 años. Después, quería ser actriz como ellas, pero mi madre, que ahora es mi representante, y mi padre –coronel de las Fuerzas Aéreas– no querían que empezase tan pequeña”.

“Así que mis hermanas me llevaban a escondidas a sus castings. Yo me quedaba horas mirándolas, impresionada”.

Y fue en uno de esos castings donde el director Luis Llosa se acercó a ella y le instó a hacer la prueba. Ella aceptó ilusionada, sin imaginar que el papel iba a ser para ella. Fue el de Cinthia, en ‘Travesuras del corazón’. Tenía solo 10 años.

Esto no impidió que continuase con su curso escolar. Una vida dura para una niña de su edad, pero de la que no se arrepiente: “Para mí trabajar significaba y significa a día de hoy divertirme. Es cierto que tenía un ritmo diferente al de mis amigos, pero también me hizo crecer y madurar más rápido”.

Terminada la telenovela, estudió interpretación con Alberto Isola y canto con Margarita Ponce. Una preparación que se vio reflejada en ‘María Emilia, querida’, producción que grabó en 1999 y que le otorgó la fama y el reconocimiento del público y la crítica de su país.

Al año siguiente participó en ‘Estrellita’. Sin embargo, después de esta, decidió tomarse un respiro y centrarse en sus estudios.

Pasaron tres años sin tener presencia en televisión, hasta 2004, cuando le ofrecieron protagonizar ‘Besos robados’.

A ella quien le robaba los besos era un joven tenista, Sebastián González: “Mi papá siempre me decía que tenía que enamorarme de un tenista porque son chicos sanos e inteligentes. Como mi hermano también lo es, pues acabé conociendo a uno. Gracias a él he aprendido lo que es estar enamorada”.

Y por eso fue duro separarse de él cuando a los 17 años se marchó a Nueva York para estudiar canto y baile en el Broadway Dance Center. A finales de 2005, regresó a su país para grabar la tvmovie ‘Polvorita’, pero su relación finalizó.

Un año más tarde participó en ‘Rebelde’, y en 2007 se marchó a Colombia para sumarse al elenco de ‘La marca del deseo’, donde trabajó con Juan Alfonso Baptista, con quien no tardaron en relacionarla.

En 2009 nos mostró su lado más sensual en ‘Tiempo final’, además de seguir siendo imagen en importantes campañas publicitarias.

Y es que su espectacular físico era reclamo para innumerables firmas: “Aunque una actriz ha de ir más allá de su físico, este es importante porque estás en un escaparate constantemente. Yo bebo mucha agua, no tomo grasas saturadas y hago ejercicio para mantenerme en forma. Pero el verdadero secreto es estar feliz”.

A lo que no se prestaba era a aparecer desnuda en ninguna revista, propuesta que había recibido en numerosas ocasiones: “No tengo necesidad”.

No le iban tan bien las cosas a Evangelina Rosales, su personaje en ‘Doña Bella’, telenovela que empezó a grabar a principios de 2010. Al término de esta, y después de haber sufrido la muerte de su padre, Stephanie decidió hacer un paréntesis: “Me fui a Perú para estar con mi familia y aproveché para viajar, pintar, escribir…”.

Además, plasmó su otra gran pasión, la música, en su primer trabajo discográfico, que llevó por título ‘Llegaré’: “Las letras salieron del alma, y las melodías son diferentes a las que suenan en la actualidad”.

En 2012 llegó a sus manos el guión de la telenovela ‘El secretario’ y no dudó en regresar a la televisión: “Volví a sentir esas ganas de actuar de antes”.

Y compaginó las grabaciones de esta con el musical ‘Chicago’.


A finales de marzo de ese año empezó a salir con el productor colombiano Juancho Carmona, pero la mala relación de Cayo con la exmujer y los amigos de su novio desembocó en una crisis insuperable.


Después de grabar en 2013 ‘La hipocondriaca’ en Colombia junto Ernesto Calzadilla…

… y rodar su primera película en Argentina con Angie Cepeda y Alfonso Herrera, Stephanie se marchó a Los Ángeles para centrarse en su carrera cinematográfica.

Allí vive feliz junto a su novio, el empresario estadounidense Chad Campbell.

Y si todo va bien, quizá sea este el futuro padre de sus hijos: “La maternidad llegará en el momento indicado, pero sueño con ser mamá algún día porque me encantan los niños. De mayor me veo rodeada de mis nietos, más o menos diez”. Así ve su futuro Stephanie Cayo a sus 26 años. 







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Stephanie Cayo

Eugenio Siller

Sus ojos verde esmeralda nos conquistaron en la telenovela Rebelde, luego volvimos a disfrutar de ellos en Código postal y Al diablo con los guapos y ahora los vemos en Mi pecado (Nova), donde da vida al atractivo Julián Huerta. Sin embargo, seguro que quieres saber más. El propio Eugenio Siller te desnuda su alma…

-Tu personaje tiene carácter y es pasional. ¿Detestas algo de él?
-No, creo que es un modelo a seguir. 

-Su madre no acepta su romance con Lucrecia. ¿Alguna vez tu familia ha intentado separarte de una persona que no les gustaba?
-Jamás. Siempre me han respetado mucho y, gracias a Dios, todas han sido de su agrado (risas). 

-¿Ocupa alguien tu corazón en estos momentos?
-No, estoy soltero pero deseo dar la noticia pronto. El amor te hace crecer y ser mejor persona.

-¿Cómo eres en el amor?
-Soy muy entregado e intenso en mis relaciones sentimentales.

-Para conquistarte hay que...
-Ser transparente y tener una buena conversación. Pierdo el interés cuando una mujer no es auténtica.

-Y tú, ¿cómo seduces?
-Suelo tratar a las chicas como si las conociera de siempre, dando confianza y siendo divertido.

-En estas producción, los personajes pecan con facilidad. ¿Eugenio Siller también lo hace?
-De una manera u otra, todos lo hacemos. Mi pecado capital es la gula.

-¿Tienes algún vicio confesable?
-Los postres. Pienso en ellos y se me hace la boca agua. 

-Tienes un cuerpo perfecto, pero ¿cuál es la parte que más te gusta?
-Los ojos, que hablan mucho de mí.

-¿Ser galán de telenovelas es un placer, un problema o una gran responsabilidad?
- Las tres cosas y muchas más. 




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Alma Muriel

“He vivido la agonía de no tener trabajo y el éxtasis de vivir una ovación de 12 minutos después de terminar una obra de teatro. Pero todo en la vida es aprendizaje y el fracaso forma parte ineludible del éxito”. Con esa visión afrontó su vida profesional y personal Alma Muriel, la actriz que el pasado 5 de enero se marchaba para siempre víctima de un infarto.

Nació el 20 de octubre de 1951 en Ciudad de México. Desde niña dio muestras de su talento artístico, pero no fue hasta la adolescencia cuando supo que quería ser actriz.

A finales de la década de los 60 debutó en el cine con ‘Lío de faldas’, con la que entró por la puerta grande. Enseguida llegaron otras cintas que la consolidaron como actriz en la gran pantalla, entre ellas ‘¿Por qué nací mujer?’, ‘Confesiones de una adolescente’, ‘Lo mejor de Teresa’ y ‘Cuando tejen las arañas’.

Un éxito que no solo se debió a su esfuerzo: “Fui autodidacta, jamás estudié actuación. Todo el mérito es de Dios, del universo y de tratar mi carrera con mucho respeto y dejarme llevar por mi instinto, que nunca me ha fallado”, afirmaba.

Su intuición no estuvo tan fina en lo personal, pues su matrimonio con Sergio Romo fracasó. Sin embargo, fruto de este nació su hijo Sergio, en 1968.

En 1973 triunfó en el teatro con ‘Vaselina’, aunque su trabajo se vio ensombrecido por los rumores que la relacionaron con su compañero Benny Ibarra, casado con Julissa.

Y precisamente ambas actrices se convirtieron en reclamo en la película ‘Amor libre’, en 1978, donde revivieron un entramado amoroso similar.

Por aquel entonces, Muriel estaba casada con Ricardo Cortés, padre de su segunda hija: Lisa. Esta relación tampoco prosperó.

También a lo largo de la década de los 70 destacó en televisión con importantes telenovelas: ‘La señora joven’, ‘Ha llegado una intrusa’, ‘Pobre Clara’ y ‘Ven conmigo’, donde sufre los estragos de un amor imposible, y ‘Marcha nupcial’.

 Más seductora se mostró en 1980, cuando hizo un striptease en la comedia ‘Burlesque’, una película de baja calidad por la que recibió innumerables críticas: “Necesito comer”, respondió de forma tajante.

En 1988 se consolidó como villana por su papel en ‘El extraño retorno de Diana Salazar’, junto a Lucía Méndez. A esta le siguieron ‘Las grandes aguas’, ‘Yo compro a esa mujer’ y ‘Atrapada’.

En los años 90, rodó la que supuso su última película: ‘Zapatos viejos’, donde le hace la vida imposible a Gloria Trevi. También grabó las telenovelas ‘La culpa’, ‘Desencuentro’ y ‘Nunca te olvidaré’, entre otras.

Amante de los libros, en 2004 se sumó al programa de promoción de literatura Leo, luego existo: “Creo que este tipo de acciones culturales son beneficiosas para nuestra sociedad”. Al mismo tiempo, continuó haciendo de las suyas en las novelas ‘Mariana de la noche’, ‘La esposa virgen’ o ‘Amar sin límites’.

Después de grabar ‘La rosa de Guadalupe’ y ‘Vidas robadas’ afirmó que no haría más novelas. Y su primer proyecto como tal fue la obra ‘El show de terror de Rocky’.

Durante esta entabló una relación muy especial con Antonio Escobar.

A finales de 2013, terminados los proyectos teatrales en los que estaba inmersa, decidió hacer un paréntesis profesional, motivado por algunos achaques cardíacos, e irse a vivir a Playa del Carmen, en el caribe mexicano, para llevar una vida más tranquila. Por desgracia, no pudo disfrutar de esta nueva etapa.
El 5 de enero su cuerpo fue encontrado en el baño de su apartamento. Un infarto apagó su luz a los 62 años.

Más trabajos en el cine

En 1982 rodó ‘Retrato de una mujer casada’, con Gonzalo Vega. Diez años llegó ‘Zapatos viejos’, la última. Estuvo nominada en tres ocasiones a los premios Ariel como mejor actriz.

En televisión

‘Si dios me quita la vida’. Grabó esta telenovela en 1995, con Enrique Lizalde y Daniela Romo.


En 2001coincidió con Alberto Estrella en ‘El noveno mandamiento’.


En el teatro

En 2004 estremeció al público con ‘Falsa crónica de Juana la Loca’.
 
 
Cinco años después se subió de nuevo al escenario con la obra ‘Para ti, sor Juana’, donde interpretó uno de sus mejores personajes, el de la figura histórica de sor Juana de la Cruz.
 
 
 
 
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Alma Muriel