jueves, 27 de diciembre de 2012

Manolo Cardona

"Guapo a rabiar”. Este es sólo uno de los muchos piropos que sus fans regalan a Manolo Cardona, y eso que no se trata del típico galán que muestra abdominales en cada escena.

Con esa mirada y ese porte no le hace falta mostrar nada más.

En cualquier situación nos parece irresistible.

Su talento lo tiene desde niño: el primer personaje que encarnó fue, a los pocos meses de nacer, el niño Jesús.

Con tan sólo 14 años grabó su primer anuncio. Desde entonces no ha parado.

Su primer papel protagonista lo consiguió en 1998, a la edad de 21 años.

Ya hemos visto que tanto de ingenuo y despistado como de duro e incluso perverso, está irresistible. Y eso sin contar con que se prepara a conciencia cada trabajo.

Su ‘romance’ español: El colombiano pasó varios días de julio en nuestro país grabando un videoclip donde se enamoraba de Mar Saura. “Es muy guapa, inteligente y tiene mucha energía”, dijo de ella.

El cine, un sueño al que se acerca poco a poco: Aunque aún no le han dado el papel que lo reconozca como actor de cine, Manolo ya se ha estrenado en el medio. Fue en 2005 con 'La mujer de mi hermano', junto a su ex novia Bárbara Mori.

El cine, un sueño al que se acerca poco a poco: Más adelante rodó 'Rosario Tijeras', con el español Unax Ugalde.

Sus telenovelas: MARINA: • Estreno español. Llegó a La 1 en enero de este año para ocupar el lugar dejado por la mexicana 'Destilando amor'. • Galán de rebote. Manolo Cardona no fue el actor elegido en un primer momento como protagonista. Aterrizó en la novela después de que Mauricio Ochmann, grabados 20 capítulos, se retirara para ingresar en un centro de desintoxicación de drogas. • Un gran reto. Telemundo se atrevió a adaptar la historia que en 1979 se convirtió en un fenómeno social: 'Los ricos también lloran', con Verónica Castro y Rogelio Guerra. Dieciséis años después la protagonizaron Thalía y Fernando Colunga en 'María, la del barrio'. • Escenario paradisiaco. La novela se grabó en la bella ciudad mexicana de Acapulco.

Sus telenovelas: LADRÓN DE CORAZONES: • Argumento. Cardona es un hombre que se ve obligado a delinquir y Lorena Rojas, una atractiva policía que trabaja de incógnito. El destino los une cuando él, para atrapar a los narcos que asesinaron a su padre, la ayuda a investigar. • Sus compañeros. Humberto Zurita, su tío en 'Marina', y Roberto Mateos ('Amarte así, Frijolito') trabajaron en esta su primera novela fuera de Colombia. Se grabó en 2003 en México para Telemundo. • De él comentó Lorena: “Fue un gran placer trabajar con un actor como Manolo”.

Sus telenovelas: GITANAS: • Amor intercultural. Ana de la Reguera interpreta a María Salomé, una sensual gitana de la que se enamora Sebastián (Cardona), un joven que no pertenece a su raza. La discriminación social y el odio que existe entre sus familias por una humillación del pasado pone todo tipo de obstáculos a ese romance. • A lo grande. La ciudad en la que se desarrolla la historia no existe. Se fabricó expresamente en 2004 para la novela en un terreno de 20.000 metros cuadrados ubicado en el parque ecológico Xochitla, en México. • Los mejores asesores. Los guionistas recurrieron a varias familias gitanas para conocer de primera mano sus costumbres. Su colaboración fue más allá, ya que participaron como extras en algunas escenas donde bailaban.

Sus telenovelas: AMOR A MIL: • Sobre ruedas. El romance entre Cardona y Patricia Vázquez se desarrolla en el apasionante mundo de las carreras de coches. Él encarna a un mecánico de barrio y ella a una amante de la velocidad, cuyo padre le impide convertirse en piloto. El triángulo se cierra con un corredor millonario que pretende casarse con ella. • Con la esposa de Juanes. Aquí, Manolo tuvo la oportunidad de trabajar con Karen Martínez, mujer del cantante Juanes. Con ella ha repetido este año en la serie colombiana 'El cartel'.

Atracción: 
“Me gustan las mujeres alegres, sensibles y que me mimen. También es importante su olor: por él sé si puedo estar con ellas o no”.
Belleza: 
“Nunca he dejado que guíe mi vida. De hecho, para mí ha sido una gran lucha ir en contra del estereotipo, pero me he refugiado en el arte y he conseguido demostrar que mis logros son fruto de las ganas con que realizo mi trabajo, que no están relacionados con mi cara bonita”.
Consejo: 
“Hace años, cuando mi madre me oía decir que era incapaz de hacer algo, me insistía en que pensara que sí, que siempre se puede. Y es verdad. Uno crea su mundo”.
Deporte:
“Me gusta, sobre todo, el fútbol. De niño soñaba con dedicarme a ello, lástima que mi familia no se diera cuenta. Es mi gran frustración”. 
Estrella:
“No voy de eso, no va conmigo. Sigo siendo el mismo y trato de mejorar cada día, tanto personal como profesionalmente”.
Futuro: 
“No pienso en él, me dejo llevar por lo que la vida me ofrece en cada momento”.


Son muchos los actores que aseguran haber sentido el gusanillo de la interpretación a una edad muy temprana. En el caso del colombiano Manolo Cardona (Popayán, 25 de abril de 1977), esta afirmación se remonta nada menos que a los primeros meses de su vida, cuando en una función escolar hizo las veces del mismísimo niño Jesús. Su madre, la astróloga Nancy Molano, recuerda con gracia el interés de su segundo hijo por la actuación: “En una ocasión me engañó, me hizo creer que se desmayaba y se tiró al suelo.. Cuando, nerviosa y asustada, me apresuré a socorrerlo, salió corriendo y empezó a reírse a carcajadas junto con sus hermanos, Francisco y Juan José”.
Pero mucho antes de que la habilidad para encarnar personajes se convirtiera en su profesión, Manolo, un gracioso y encantador chiquillo de ojos azules que tenía encandilada a sus tías, disfrutó de una infancia feliz en la finca donde vivían. Con sus inseparables hermanos, pasaba horas jugando con la yegua La Negra, cazando murciélagos y haciendo volar una cometa.
Sigue siendo muy travieso
Sin embargo, debido a una bronquitis del benjamín de los Cardona, Manolo, que contaba 9 años, y los suyos se trasladaron a Cali. Allí, la realidad no era tan idílica. La ciudad no se caracterizaba por su hospitalidad, pero pronto el actor encontró de nuevo en su familia y en un grupo de amigos del colegio Berchmans, donde estudió, el apoyo para recuperar la alegría. “Me lo pasaba bien en la escuela y jugaba mucho al fútbol. Una vez entré en el aula con la almohada y en medio de la clase la saqué, me recosté sobre ella y me puse a dormir. Me expulsaron. No entiendo por qué, yo sólo estaba cansado y quería echarme una siestecita”, rememora con sorna el actor, que confiesa ser todavía tan travieso como entonces.
La fama le llegó con Paola rey
A los 14 años realizó su primer anuncio, de zapatos, al que seguirían muchos más. La publicidad y sus trabajos de modelo siempre se los tomó como una afición y un modo de costearse sus ‘vicios’. “Con 18 años, mi hermano mayor me convenció de que estudiara Finanzas y Relaciones Internacionales en Bogotá. Así lo hice, pero allí necesitaba dinero para divertirme. El resto me lo enviaban mis padres”.
Pero también sacaba tiempo para dedicarse a lo que sabía que estaba destinado. “Empecé a tomar clases de actuación y a trabajar de actor en lo que podía. Debuté en ‘Padres e hijos’ en 1995. Mientras, seguía asistiendo a la universidad por la noche.
Roberto Reyes, el director, cuenta la impresión que le dio Manolo: “No tenía la más remota idea de actuar, pero sí un espíritu y un don de gentes impresionantes. En una escena, debía recibir una llave de una mujer y yo le dije que, en cuanto se la dieran, la besara. Nos reímos mucho al verle besar la llave”.
Luego llegó su primer papel como protagonista. Fue en el año 1998, con Carolina Barrantes y de la mano de Miguel Varoni. El reconocimiento lo obtuvo un año después, junto a Paola Rey, en '¿Por qué diablos?'
En 2001, mientras grababa 'Amor a mil', recibió una oferta que no podía rechazar: trabajar fuera de su país, en México: “Tenía ganas de salir, explorar, conocer nuevas culturas, interpretar con otro acento”. En esa fructífera etapa nacieron 'Ladrón de corazones' y 'Gitanas'.
Al término de estas novelas, Manolo por fin acarició uno de sus sueños: aparecer en la gran pantalla. Primero con 'Rosario Tijeras', nominada al Goya en 2005 en la categoría de Mejor Película Extranjera de Habla Hispana. Y, poco después, con 'La mujer de mi hermano'.
Hasta la fecha, el colombiano tiene dos cintas aún sin estrenar: 'Madrid-México' y 'Beverly Hills Chihuahua'. Y otra, su debut en Hollywood, en la que jamás aparecerá. Se trata de 'The Reaping', donde encarnaba a un cura, amigo de Hillary Swank (ganadora de dos Oscar).
“Hubo problemas de posproducción y se repitió casi toda la película. Cuando el director me llamó para rodar, yo estaba en otro proyecto. Mi personaje lo hizo Stephen Rea”, recuerda con pena,
pero sin perder su optimismo innato. “Lo importante es que estuve en ese trabajo”, asegura.
Inquieto y con un marcado espíritu empresarial, Manolo ha creado dos productoras familiares, '11:11' y 'Miramás'. También ha abierto varios restaurantes con sus hermanos y otros artistas: “Me gusta comer bien y disfruto agasajando a mis amigos con una buena mesa”.
A pesar de su fama de rompecorazones, se le conocen pocas relaciones y muy estables, la más sonada con Bárbara Mori. A ninguna de sus novias la ha llevado al altar, quizá por miedo a que el amor acabe en divorcio, como les ocurrió a sus padres.
Ahora, su corazón lo ocupa la modelo Katharina Satch, ex novia de Michel Brown. Y también sus tres sobrinos: Julieta y Catalina, hijos de su hermano mayor, y Sebastián, del menor.
Profesionalmente, graba la serie 'El cartel' y sueña con dirigir, no sólo películas: “Me gustaría ser presidente de mi país, no por la política en sí, sino porque tengo una vena muy fuerte que me impulsa a ayudar a la gente”.


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